Felices.
- Monjes Trapenses
- 31 oct 2018
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Evangelio según San Mateo 5,1-12a.
Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él. Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:
"Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. Felices los afligidos, porque serán consolados. Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí. Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron."
Reflexión:
El Señor describe aquí el camino de la santidad, que no es de la grandeza sino el de la pequeñez que él mismo encarna. Pero él insiste en que en ese camino hay felicidad y la promesa de un mundo mejor en el cual la presencia de Dios será el remedio a nuestras dificultades aquí y para la vida eterna. Asumir el camino que el Señor nos indica es liberador, nos permite vivir sin miedo, sabiendo que Dios tiene la última palabra, aunque el presente sea difícil.
P. Plácido Álvarez.
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